viernes, 28 de julio de 2017

En un renovado intento por adueñarme de mis problemas, estoy elaborando una teoría. Creo que los seres humanos adoptan un ejercicio de autodestrucción cuando se encuentran en un callejón sin salida porque se trata de, a la vez, destruir el callejón. Claro está, por las evidencias de las historias individuales, que eso sólo ha logrado que dichos callejones se cierren sobre sí mismos, matando a quien quedó atrapado en él. Sigo sosteniendo que algo salió muy mal cuando fuimos creados.
Hoy obtuve un veredicto: mi enfermedad/anomalía/síndrome/mierda de la actividad onírica excesiva no tiene arreglo o cura. Tendré que asumirlo como aquellos que asumen padecer otros males sin solución. Me llevará muchos días lograrlo, no obstante; tengo un elevado nivel de agresión encima y no lo controlo bien.

viernes, 21 de julio de 2017

lunes, 10 de julio de 2017

El mundo se cae a nuestro alrededor como migajas de piedra. ¿Quién lleva la cuenta de las vidas que se están perdiendo y no por la abrasión de una bala o el filo de una enfermedad, sino por la negligencia y la ceguera del egoísmo sin control? Lo bueno de dormir tan mal es que ya no es obligación acostarse temprano. Este semana vino teñida por la expectativa y el miedo.